Esta vida está llena de momentos. Momentos que se aprovechan, momentos que se desperdician, momentos que nos inmortalizan, momentos que enseñan, momentos para amar y ser amado; momentos para aprender a ser prudentes y cautelosos; momentos que no olvidas y momentos que quieres olvidar de inmediato. Momentos que te hacen sentir débil y vulnerable, pero son momentos que te hacen fuerte y te ayudan a crecer; momentos que no quieres que terminen, momentos que sobreviven con un suspiro eterno.
ESPERANDO ESE MOMENTO
Pero hay un momento, un momento que todos esperamos; un momento que nos inspira, que nos llena, que nos vive y revive; que nos hace soñar, que nos hace reír y sonreír...
Hoy comparto mis suspiros eternos esperando ese momento...
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¿Puede hacerte falta aquella persona que ni siquiera conoces?
¿Te necesitará tanto esa persona como tú la necesitas a ella?
¿Puedes revivir momentos que nunca has vivido pero que tanto has imaginado?
¿Puedes extrañar esos besos que nunca has sentido?
¿Puedes seguir esperando algo que nunca ha llegado y no sabes si realmente existe?
¿Tu mayor motivación puede ser algo que no sabes que tan real es?
Sigo sin encontrar respuesta a estas preguntas, es por ello que aun estoy vivo. Vivo por la ilusión de vivir y vivo gracias a la ilusión.
Si existes, toma estas palabras y guárdalas en tu corazón, si me amas, siente cada letra y revívelas cuando sea hora, si tu realidad es inexistente, solo ignora este poema y no digas nada.
Si tu destino simplemente se detuviera y el mío avanzara veloz, si el tiempo descansara en tí un instante y jugara un truco a mi favor, si el camino se acortara trayéndome tú alma y entregándote mi corazón.
Si tan solo olvidáramos nuestro alrededor y tomaras eternamente mi mano, si supiéramos ignorar las reglas de lo común y unir este sueño en un mismo suspiro, si apagáramos el sol por un momento y prendiéramos la luna una vida eterna.
Si tan solo una noche lo pudiéramos hacer, si tan solo un segundo tu cuerpo pudiera tener, si tan solo un latido nos hiciera crecer, si y tan solo si este poema llegara a ser.
Si un beso detuviera el destino, si un beso descansara el tiempo, si un beso acortara el camino, si un beso nos tornara invisibles, si un beso ignorara las reglas, si un beso apagara el sol, si un beso nos regalara una noche, un segundo y un latido entonces ese beso quisiera ser.
Tu ausencia ha provocado cierta nostalgia en mi, pero tu recuerdo ha dejado una inspiración… un conjunto de palabras, un juego de memorias, un rompecabezas de versos, o como le llaman en el arte, poesía. Una de esas, una de tantas, esta vez ha encontrado en ti un motivo de existir.
NO ME QUIERO ENAMORAR, no quiero ser el arco iris de tus ojos ni el vendaval de tus labios tampoco quiero conocer la estrella más bella que me recuerde tu existencia sin esencia, una loca experiencia.
Solo quiero que las horas no transcurran, que la noche se duerma y jamás se caiga, solo quiero que mis caricias avancen con firmeza y con pereza sobre tu cuerpo antes de que amanezca.
No me quiero enamorar, quiero seguir estando a dos miradas de tu piel y no a un suspiro eterno (y sin respuesta) de ti; no me quiero enamorar, solo quiero cerrar los ojos, sentirte aquí, sin un pasado que acompleje sin un futuro que me agobie.
Solo bésame sin el miedo de caer, tomaré prestada tu alma para presentársela a la mía y grabe en su memoria ésta noche donde ni el reloj ni la distancia ni el amanecer pudieron vencer esta pasión sin absorber, ésta delicada pasión que surgió al anochecer y culminó con una lágrima que despidió mi piel.
CREER EN EL AMOR es creer que existes, creer que las flores más bellas de tu mirada nacen, creer que la noche más romántica a tu lado y debajo del sol es posible.
Creer en el amor es crear con la mente lo que vive en el corazón y vivir con el corazón lo que la mente crea.
Creer en el amor es saber que lo real es incierto, lo normal es consecuencia y toda tú, mi vida entera.
Creer en el tiempo es creer que no estás, creer que lo jamás pensado es lo más lógico y lo rutinario es lo menos usual.
Crearte en lo imaginario es creer en el pecado cuando el único pecado sería no creer en tu existencia.
Somnolienta poesía de versos sin poesía, inédita religión de amar y ser amado, ficticia decisión de un destino sin dueño, vanidosa frialdad de tu cuerpo en llamas.
Derretida silueta en un regazo de lirios, plantada entre surcos de heridas, posada de nómadas sonrisas, corriente de ríos de humedad.
Brillos grises decorando el umbral, lícita estancia en corazones ajenos, pública agonía de fieles visitantes, rutinaria farsa de breves amoríos.
Temerosa apertura al mundo light, misteriosa llegada de ángeles dinámicos, cuidadosa paloma de mensajes tardíos, riqueza agotada de distracción trivial. Chavi Prieto
Moribunda fe agobiada de tanto suspiro, nostalgia plena de lágrimas sublimes, falso encuentro de inútiles latidos, fracturas enmendadas con alcohol seco.
Diurno movimiento de fibras obsoletas, inherente promesa de tan persistente fantasía, santa creencia de un ser supremo, búsqueda infalible de escrituras sin tinta.
Sagrada ausencia de tan esperada muerte, bendita soledad sin rumbo ni fin, maldita esperanza de fuerza inevitable, desgarrada ilusión de paciente discreción.
Carencia carbónica de sutil ira, profundo deleite de imágenes endebles, claridad lírica de ideas nunca expresadas, energía pura de tu piel lejana. Chavi Prieto
Instantes en mi camino,
tú, uno de ellos, sin recuerdos vividos
e infinidad de sueños jamás cumplidos,
noches inmensas donde no te tuve
y jamás te solté;
golpes, llantos y frustraciones que no aparecieron
y que vencimos juntos,
te dejo los besos que nunca nos dimos
y cómo me llenaron de vida,
me voy sin despedirme
así como llegaste sin anunciarte,
no me voy muy lejos
ya que nunca estuvimos cerca.
Adiós a tu mirada,
inédita experiencia que me dio alas,
adiós a tus caricias,
dulces brisas que me rozan a cientos de kilómetros,
adiós a tu piel,
extenso territorio explorado entre ilusiones,
de tus labios no me despido,
tus labios me los quedo yo,
mi más hermoso deleite.
Contengo mis palabras
esperando reencontrarme contigo
para por fin conocerte.